3 Cuando oyó hablar de Jesús, envió a unos ancianos de los judíos para rogarle que viniera a salvar a su siervo. 4 Ellos, al llegar donde Jesús, le rogaron con insistencia, diciendo: “Él merece que hagas esto por él, 5 porque ama a nuestra nación y él mismo nos ha construido la sinagoga”.