18 Y Pablo, después de haberse quedado allí todavía muchos días, se despidió de los hermanos y navegó desde allí hacia Siria, y con él iban Priscila y Aquila; se había rapado la cabeza en Cencrea, porque tenía un voto. 21 pero se despidió de ellos, diciendo: Volveré otra vez a ustedes, si Dios quiere, y zarpó de Éfeso.