Así que hasta lo alto de la casa los corceles volaron,
Con el trineo lleno de juguetes, y San Nicolás también;
Y entonces, en un abrir y cerrar de ojos, oí en el techo
El trotar y patear de cada pequeño casco.
Cuando metí la cabeza y me di la vuelta,
Por la chimenea bajó de un salto San Nicolás.